Dedico unas breves líneas a lo sucedido el domingo en el estadio de Huracán, por la gravedad de la cuestión, y también porque me toca de cerca, al ser hincha de Independiente.Desde hace años, se publican noticias sobre determinados clubes europeos que, por cuestiones inentendibles, tienen hinchadas con un alto contenido racista y xenófobo, como por ejemplo la de Lazio de Italia. Como leí ayer en algún foro de internet, la verdad es que no quiero que en el exterior Independiente tenga una imagen similar.
La exhibición de banderas de Bolivia y Paraguay como "cargada" hacia Boca y la práctica de entablar cantos a favor de Argentina y en contra de aquellas naciones no es algo nuevo en la tribuna roja: por sólo citar un ejemplo, hubo un clásico en el año 2000, suspendido antes de jugarse por lluvia, en el que pasó exactamente lo mismo, y sincermanente no recuerdo que haya habido un tratamiento mediático como el actual (algo que me parece más que bien, y sobre todo, que considero justo). Aquella vez también se cantó el himno argentino, y Canal 13, por omisión o por buena fe, emitió imágenes y audios al respecto, pero sin aclarar que la cuestión estaba vinculada con el racismo.
Lo cierto es que la barra brava de Independiente no representa a sus genuinos hinchas, como ninguna barra lo hace con ningún equipo. No importa si son o no simpatizantes del Rojo, lo que importa es que delinquen utilizando la camiseta del club, arrogándose una representación que nadie les dio, y lo peor de todo es que generalmente salen ilesos y quedan libres de todas las movidas violentas que arman.
Volviendo al rebote internacional, ahora leo cómo las embajadas han pedido explicaciones, cómo los diarios paraguayos y bolivianos explican el accionar xenófobo de nuestra "hinchada", cómo, por culpa de la barra, Independiente construye una imagen que no tiene y que nunca tuvo.
Encima, citar a Arsenio Erico como máximo goleador de Independiente y del fútbol argentino como para justificar que el club no concuerda con su barra parece ridículo: más allá de la grandeza de aquel delantero, si jamás en la historia un paraguayo o un boliviano hubiera vestido la camiseta roja, lo del domingo tendría la misma gravedad que tiene siendo el club de Erico.
Lamentablemente, por acción u omisión, la CD y las autoridades de seguridad no pudieron controlar a la barra, ésta logró su cometido, la mayoría de la gente se prendió en la "cargada" y ahora el error es de Independiente todo, y no aquellos hombres que sí son culpables.
Mientas el INADI pide sanciones, lo mismo que las colectividades (justamente), la AFA no se manifiesta. ¿Qué podemos decir o hacer los de Independiente? Lo que cualquier conciencia prudente, limpia y sana debe: aceptar lo que toque, y trabajar para que nunca más se repita algo semejante.
Foto: La Nación