Durante la última semana se han vivido episodios que demuestran que el fútbol argentino se mantiene inexorablemente al borde de una nueva catástrofe: los incidentes en Mendoza entre Godoy Cruz y San Martín, la detención y posterior liberación de 57 miembros de la barra de Boca que quisieron entrar con armas a la cancha, la manifestación xenófoba de la de Independiente hacia Bolivia y Paraguay y el apriete de la de Racing hacia los jugadores, todo en pocas horas.
Mientras tanto, autoridades estatales y provinciales y dirigentes siguen analizando y polemizando acerca del empadronamiento de hinchas. ¿Más de lo mismo?